La palabra muerte
Cuando llegó
nadie habló
tan solo un suspiro
rompió el centro.
Había un sentir colectivo
éramos muchos...
La boca se me estaba quedando
sin jugos
el esófago blando
la sonrisa espantada.
Era siniestro el mensaje
nadie dijo ven
nadie dijo vete
nadie dijo:
pronto, luego, ahora...
Cuando nos miró
la vida dijo basta
la prisa dijo hasta luego
la flor se cerró
el desierto irrumpió
sumiso, manso...
Tan solo tú
pronunciaste, respiraste, arrastraste
la palabra hasta mí.
Era blanca
era libre.
Era sola.
Begoña Leonardo, escribe y comparte letras
en su cuaderno de bitácora Dad al aire mi voz
2/9/09
Un poema de Begoña Leonardo
publicado por
Pedro Chincoa
en
1:06
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1 comentario:
Pero qué bonito queda, oye, me gusta, millón de gracias me alegras el día.
Cariñitos.
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