24/12/08

No es para todo el mundo

El viento sopla fuerte
lo suficiente para jodernos la calma.
Una figura macilenta descarga sillas de un furgón oscuro. Otra vez
ella, fría e inabarcable.
Reconozco la tradición,
deshecho, he sacado de nuevo
la máscara de velatorio
escribo a continuación
la curva del olvido.

20/12/08

Informe WC



16/12/08

Doble clic

Médico cambia maleta de cuero por caja negra libre de impuestos
-sueña Céline junto a una vagina impaciente de ciencia ficción-
El escritor, convertido en el huevo caótico de Funny Games,
grita desesperado contra la gramática del siglo XX:
la...vida...hombre...no...vale...más....que...unas...
zapatillas...all star...Entonces hubo un silencio.

10/12/08

La ventana





















De
prisa
va
la
luz
por
un
tubo
de
rayos
catódicos
mientras
otro
acelerador
de
partículas
absorbe
la
palabra
de
meditación
espontánea

5/12/08

Fuera de babia
















Los caminos del señor son transitables
hacia la guerra.
Los gobiernos celebran cuerpos inocuos,
la sangre tributaria
parece que no pasara sobre los muertos.
Los caminos del señor son todo carne y hueso.
Los hombres de paz
con sus dádivas y ofrendas
persiguen el horizonte
de una puta desarmada.

II

Descubierto el terrorismo institucional
piensan que la bala solo tiene billete de ida.
Venga, hombre, clávate en la piedra. Despídete de ti.
Niños soliloquios
peregrinan en silencio
a través del camino del señor
calabaza en mano
ojos hendidos
y un hueco de odio
dibujado en el pecho.

29/11/08

Pastillas de goma blues



14/11/08

Desarrollo insostenible

Mucha gente piensa que estos bichos gigantes rompen el espacio de las ciudades. Puede que sea cierto. A mí simplemente me gustan. Estas grúas simbolizan en parte a un grupo de empresarios catetos que incluso se atrevieron a coleccionar cuadros de arte. El gobierno seguirá de su lado. No son pocas las dudas frente a esta cuestión: de mentes, palabras sordas salivan definitivamente enfermas. En estos años venideros, el éxito de la fuerza bruta caerá y la mano de obra cualificada estará al servicio de esa nueva generación de oligarcas empeñados en hacer negocio por encima de todas las cosas. Los obreros son los que siempre pierden. O tal vez los que menos ganan. Muchos no lo saben porque viven en una burbuja de felicidad a corto plazo, una forma inteligente de pasar los días bebiendo cerveza y leyendo diarios teleguisados. La realidad empieza a ser ella misma, a despertarse. El colapso del sistema de bienestar y la marca despiadada de la mundialización, causas impunes de la situación económica actual. La verdad, de esto no entiendo. Lo único que tengo claro es la postal que enviaré este año por navidad. No sé si el destinatario la recibirá, pero se resume en esta frase cada vez más extendida en el marco del derecho a la estupidez: "Obama, ponle huevos al asunto y pinta la casa blanca de negro."

13/11/08

Tópicos del tiempo

Volver a la necesidad
a la arruga
donde huye el tiempo
es más que el ser.
Un árbol te abraza mañana
se disfrazó de trampa
lo creíste vencido en el espejo de las bofetadas
no sabías hacer otra cosa
eras un explorador amaestrado
cuando la lectura compulsiva te convirtió en otro sueño
de lasitud y medida
en un metro de intensidad
el detective jugaba en la arena.

10/11/08

Fragmentos

De tanto mirar el verso
de tus lágrimas internas
dejé de estar allí
contemplando el vacío marino
y las horas muertas
de la pura transformación.

7/11/08

Geografía de la mentira




















Miente el estado por su naturaleza bélica
Miente Zapatero, Montilla, Merkel, Elisabeth II, Bush, Obama,
Fainé Casas, March Delgado,
Barón Rothschild, D. Rockefeller, James A. Johnson y todos sus daños colaterales
Miente el sindicalista liberado
Miente el funcionario cuando se siente seguro
Miente el rictus de la presentadora de TV
Mienten las entradas estupendas
Mienten los jóvenes poetas comprometidos, los que rebosan
esteticismo que nada tiene que ver con la gente y sus
desdichas necesidades enemigos sonrisas palos sueños valores urgencias vidas
Miente el crítico si no escribe
Miente el sí quiero
Mienten los piadosos
Miente el toxicómano en su camino
Miente el músico de bodas, bautizos y comuniones
Miente la señora de la limpieza si no estornuda
Miente el profesor particular, el vendedor de Biblias
extranjería también miente
y la toga y el hombre del tiempo y el laberinto
Miente la sexualidad del Opus Dei
Mienten los precios, el traductor, la fiebre, la medicina
las putas enamoradas
Miente el actor por definición
Miente el intelectual pintoresco
Miente el estanquero, el poli bueno, el soldado caníbal
Miente el grupo Prisa, Vocento, Zeta, Mediapro, Godó, El Deseo
Mienten las lágrimas de cocodrilo
Miente el sueño americano
Miente el capitán trueno, la coca-cola, un corazón helado
Miente la historia
Miente siempre la literatura
Miente la sociedad, miente el humanoide
Miente la realidad que se clava
Miente todos los días
Sobrevive y miente
mientras se cure la herida.

6/11/08

Patito de goma dos

Tú eres el odio de miles de afectados por el virus
Tú eres la pesadilla de los pobres (inquilinos del bienestar)
Tú y tu mierda de sistema
os olvidáis de los de abajo porque urge rescatar a los de arriba
Tú no tienes dudas, no te molesta la omisión
Tú no sabes leer
Tú devoras impunemente a los de tu especie
Tú eres un conservador de ballenas en la arena
un pez intoxicado
Tu cabeza es lo que cuenta
en el mercado no vale nada
para nosotros todo
flota, flota, flota
salpica chapotea feliz en el agua
animal de las finanzas.

21/10/08

Un poema de Enrique Falcón

Festival de Polipoesía Barcelona 2008



















Hoja de conquistas


las mujeres enfermas que jugaron con burros
las que cavaron tumbas en las palmas de un trueno
las sólo voz dormidas en los centros solares
las hambrientas de todo
las preñadas con todo
las hijas del golpe y de los sueños mojados
las que fijan continentes que dejaron atrás
las niñas con pimienta en sus quince traiciones
las de pan-a-diez-céntimos sin cafetería
las del turno de visita con oficios de muerte
las madres eternas de los locutorios
las arrasadas, las caratapiadas, las comepromesas
las terribles solitas en las salas de baile
las clandestinadas pariendo futuros
las oficinistas que ahogaron sus príncipes
las acorraladas
las desamparadas, las sepultureras
las del polvo sobreimpuesto y el trago a deshora
las poquito conquistadas
las niñitas vestidas con mortajas azules
las que cosen el mundo por no reventarlo
las mujeres con uñas como mapas creciendo
las hembras cabello-de-lápida
(todavía más grandes que su propio despojo)
las corresquinadas, las titiriteras,
las que tierra se trajeron atada a los bolsillos
las nunca regresadas
las nunca visibles
las del nunca es tarde
las del vis-a-vis sin un plazo de espera
las reinas en los parques y en los sumideros

todas ellas las mujeres que me llegan con todos sus cansancios,
todas, en sigilo: las amantes

y mis camaradas.

Enrique Falcón. La taberna roja. Baile del Sol Ediciones, Tenerife, 2008.

19/10/08

A un paso de la ficción















Se equivocaron. Las autoridades siempre se equivocan.
La placa era falsa, el delito inventado.
Y así, censurado tres veces por minuto
bajo un pensamiento tartamudo
aguantando el desastre entre las piernas
hombre de las cantimploras
te hundiste en la bañera sin tapón.
12 km mutantes. A ti te parecieron más
interrupciones
porque no entendías nada y el sol llamaba tonta a la farola
y el viaje te pareció una enfermedad
y la aventura un vuelo salvaje.
Dime tú que hay de cierto
si sólo recuerdas
un código inédito, una revolución solitaria
estados potenciales del barro
tachones a sangre fría.
Ahora te volviste incrédulo
prefieres naturalmente saber
qué demonios pasó lejos de todo.

18/10/08

Sueños letales















I

Nos dijo que la siguiéramos. No hizo preguntas.
Todo sucedió de manera natural. La cadena solidaria
no podía romperse. Esto no es ningún juego, amigo.

II

Los niños tocaban a ritmo de darbuka,
contentos, con esa solvencia brutal
que los delata
cuando no son como niños.

III

Adelante, por favor
pasen, pasen, el paraíso es suyo
me pareció oír
al padre de familia que fumaba en el umbral:
la mercancía está lista.

15/10/08

Se vende

Recuerdo el rechazo que sentía Buk por los hombres buenos de pelo corto, corbata, dentadura impecable y buen empleo. Tal vez lo decía porque él era un currante, un fracasado, un anarquista inconsciente, un paria del sistema. Me cuesta pensar en términos de crisis por dos motivos: vivo en la miseria del bienestar y relaciono al trabajador ejemplar con la mentira pequeñoburguesa, una situación tan anodina como cercana para cualquier otro. Me comentaban en la oficina la fecha de una mani para denunciar la supuesta ampliación de la jornada laboral a 60 horas. Es decir, se aventuran jornadas de 12 horas escuchando al imbécil integrado o al estúpido burócrata sindical. Me parece que la depresión financiera tiene aquí un paliativo a voces.
Cuando cito al hombre ejecutivo, al consejero delegado, al industrial de las RRPP, lo asocio con un animal humano que se come el corazón crudo de un cerdo tumbado en el suelo. Lo observo desde un pedestal de mierda. Aguanto el vómito, pero finalmente lo dejo caer sobre su cuerpo. Segundos después la imagen de unos biceps de gimnasio me devuelve la bofetada. Apelo a la declaración universal de los deshechos humanos, a una institución que socialice mi pérdida, a un inversor que entienda de fuga de consonantes, al fondo libertario internacional. Sé que mi vida está en venta, que debo sentir la necesidad de autodespedirme acaso, que tengo los cojones necesarios para no declararle la guerra a todo el mundo.

1/10/08

Perros estacionarios













I

Al final de aquel paseo
en una silla inquisidora
mis huesos desplazados por el viento,
el cielo gris rata conteniendo el llanto
y una visión
y un crujido dibujando la sonrisa
precede la maldición.

II

Los viejos de pensiones miserables
pidiendo auxilio en las esquinas
de los grandes edificios. Mientras la prórroga infla los portales
de mujeres revancheras que meten fuego a sus maridos.
Y en los barrios ricos el "managementfiti"
o como colgarse de un cable
si tus zapatos habitan la caja fuerte.
En las iglesias los obispos han perdido el juicio,
practican una ablación del pene
sustituyéndolo por velas enhiestas.
La falta de agua hace que los mayoritarios
ingieran su propia orina. Los países invasores
destilan la mierda de vaca. El bioetanol reactiva Wall Street
y el senado de EEUU propone que los pobres nazcan sin culo.
Los libros han cambiado o no
duermen en las bibliotecas. Otra literatura prende
en las letrinas de uso portátil.

III

1937. Mi abuela encabezaba la marcha. Su padre le tomaba
la mano. Su hermana de 6 años montaba una bestia.
"Los restos de metralla caían a nuestro lado. Una madre ensangrentada se me acercó
dejándome una criatura de apenas un año entre los brazos.
¿Qué hago? le pregunté a mi padre. Déjala en el suelo, Feliciana, déjala por dios.
No podemos llevar a nadie. No te quedes ahí parada, me dijo.
Corre hija mía corre."

IV

Soy el perro que destapa el frasco
y alivia el hedor del mundo.

24/9/08

Mi vecina milana es miope o piensa demasiado

- ¿Hace mucho tiempo que resides en este hilo?
- Que va. Soy desplazado.
- No quiero ser pájaro de mal agüero. Pero sin papeles no se puede volar.
- Y a mí que más me da. Vivo de las vagas musarañas. Miro, admiro, destruyo.
- Qué extraño ser.

23/9/08

21/9/08

19/9/08

Tómalo como quieras

Quisiera ser un círculo de humo
una pelota en el aire,
pan de higo en el congelador
un tonto, una voluta de Cheval.
Pero no soy más que tú. Algo simple
que golpea con las manos un techo de acero.
Una cosa que cuelga. La foto de tu sombra en un llavero.
Me gustan las líneas de fuga. Lo sabes,
es inútil el arte de la escapada. Al final
terminamos odiando a los misántropos.
Me gusta cuando una cajera sonríe. Le digo,
si pudierámos poner un hilo musical
con tu gemidos. "No seas cretino, me contesta.
Suena como una mierda instalada en el amor".
Me gustan las gitanas que venden fruta en la carretera. Un tomate
sembrado a 1600 metros de altitud. El mosto trasnochado. Natural.
Pisarlo con los pies. Beberlo con calma ambulatoria.
Mientras escucho repetidamente:

"Oh it's such a perfect day
I'm glad I spent it with you
Oh such a perfect day
You just keep me hanging on
You just keep me hanging on
You're going to reap just what you sow"

Me gusta el silencio. Interrumpirlo con la misma energía
que un mono golpea la luna de un coche.
Ayer probé 600 píxeles de patatas fritas. Y nadie inventa un coche no sonoro. Qué diablos significa progresso. ¿El fondo del embudo?
Una plaga de langostas se ha extendido como un virus por este lado de la realidad. Han arrasado mi casa, convirtiéndola en un ring de luchadores que esperan su choque. Al diablo con los disgustados. El hambre ha dejado de ser un problema. El hombre planea su extinción. Una sociedad que declara la guerra a la pereza no tiene buen gusto. Se deforma por las costillas. Convierte el super-mercado en un campo de concentración de memorias. Nunca pensé que tuviera que comerme una mapa de bits. Resulta extraño el apetito gráfico. Nada sólido.

7/9/08

Naturaleza bastarda

Sahara libre

3/9/08

Los ojos del capitán

No recuerdo bien que año fue. Eso es lo de menos. Entonces vivía en Sevilla, en el barrio del Cerezo. El casero era el tipo más miserable que he conocido. El piso estaba en ruinas y me pedía dos meses de fianza más el primero y el último por adelantado. Había estado todo el verano trabajando en la construcción, sacando escombros y construyendo bañeras en pisos residenciales de la Costa del Sol.
Finalmente me decidí por la habitación, una vez instalado solo le pagué un mes de fianza. Estuvo persiguiéndome varios meses para que le pagara el otro mes. No le quedó más remedio que tragar con un inquilino impertinente. El casero y la zorra de su mujer me asediaban todas la semanas y yo los amenacé con denunciarlos a sanidad. Así que por un tiempo dejaron de darme la brasa y pude vivir unos meses sin el típico estrés de la vivienda. Me dispuse a buscar un trabajo, pero los días corrían y era incapaz de concentrame en otra cosa que no fuera la enfermedad terminal de mi hermano. Pasaba los días bebiendo y recorriendo la ciudad en bicicleta. Pude sobrevivir vendiendo algo de hierba que había sacado ese año. Llegó un momento en el que los chavales del barrio, muchos de ellos latinoamericanos, venían a mi casa en las horas de clase para pillar algo de fumar. Pocos días después leí en un periódico local que en algunos institutos se estaba incrementando la venta de drogas, uno de ellos era el que estaba al lado de mi piso. Enseguida corté el menudeo porque el barrio se estaba llenando de secretas. No me arrepiento en absoluto de lo que hice. No incitaba a nadie al consumo. Esos chavales tenían claro que su futuro estaba en otro sitio. Cada uno se busca la vida como puede o como le dejan agarrarla.
Fue en una de las esquinas del barrio donde conocí al capitán Pacheco. Era un viejo hosco, de aire harapiento. Había algo extraño en su mirada, un pellizco desconcertante. Le dije algo impreciso sobre el tiempo y él me respondió con un monosílabo entrecortado. Le faltaba aire y le sobraba humo. Pasaron varios meses hasta que volví a verlo. Había encontrado una mierda de trabajo como comercial. Vendía vino para una familia de listillos que hacían de intermediarios entre la bodega y el cliente. Se las daban de sibaritas y en el fondo no tenían donde caerse muertos. Me pasaba medio día hablando por teléfono y otro medio visitando tabernas y restaurantes. No se me daba mal, pero terminé hasta los cojones de engañar a la gente con el mismo cuento. Lo mejor de ese trabajo era que probabas los mejores vinos de este país de borrachuzos. Lo demás carece de interés. Pura mierda de cacatúa.
Una vez que me hice con algo de pasta me propuse escribir un maldito guión. A mi hermano se le escapaba la vida y yo solo pensaba en la muerte. Escribí una historia en la que alguien se moría pero de manera natural. Es decir, un anciano que se muere porque ya ha cumplido su ciclo vital (algo verdaderamente insoportable) En realidad, se moría de pena después de que su mujer lo dejara más solo que un perro sin amo. En fin, reuní todos los medios para grabar el corto pero no encontraba a un viejo que se quisiera morir. Entonces me acordé de Pacheco. Le comí el tarro durante varios días y accedió a que lo entrevistara en su casa.
Vivía en un segundo sin ascensor. Al entrar en la escalera percibí un olor a rancio que traspasaba cualquier pituitaria humana. Un chucho lleno de pulgas me dejó claro que no era bienvenido. Mi sopresa fue cuando la puerta se abrió. Una mujer de unos cuarenta años me llevó a la sala de estar. El pasillo estaba repleto de retratos familiares y figuritas de porcelana. El viejo estaba sentado en un sillón fumándose un pitillo. Me invitó a sentarme. Es la sirvienta, me explica mientras se rasca el bigotillo. También me gusta que me la chupe. Le pago bien, a mis años uno no puede dar mucha guerra. Cumplo 83 en unos días, dice orgulloso. Le explico que me gusta escribir y que estoy buscando a una persona mayor que interprete la historia. Me gusta mucho leer. Sobre todo releo un libro, la Biblia me dice. Enseguida me doy cuenta que tengo delante a un criminal. Es una intuición. Pocas veces me equivoco cuando se trata de un hijoputa. Así es, el viejo empieza a contarme su historia. Nace en Puerto Rico. A los quince años se va para EEUU y se enrola en el ejército, en el cuerpo de paracaidistas. Yo estuve en Vietnan, chico, me dice con una sonrisa tempestiva. Sé lo que es la muerte. Tengo las manos manchadas de sangre. Se dice así ¿No? He visto morir a niños, ancianos, mujeres embarazadas, amarillos de todas la clases. Esa gente mata igual que tú y que yo. Nunca cedí ante esa fiebre del demonio. Tengo buenos recuerdos de esos años, gané mucho dinero, mucho, ¿Sabes chico?, y conservo un pequeño trofeo. El viejo extiende el brazo y pone una cajita sobre la mesa. Ten, ábrela, no tengas miedo, solo soy un viejo indefenso, un resfriado puede matarme, dice con una media sonrisa. Abro la cajita y puedo ver dos ojos que flotan en un líquido transparente. Miro al viejo y éste sigue con ese gesto de satisfacción. Está bien, le digo, buscaba un actor y encontré un asesino. Así es chico, nadie debe quitarle la vida a nadie, pero solo un ciego conoce la perfección de las sombras. Maldito cabrón, le digo mientras me levanto, estás enterrado en vida.

31/8/08

K-project sound

25/8/08

Termodinámica popular

El verano se acaba. El calor deja de ser noticia. Los turistas vuelven a su hormiguero. La diosa Olimpia tiene que esperar otros cuatro años para correrse. Samaranch regresa a Ginebra para su última transfusión. En barajas un avión se lanza al estrellato. Las vacaciones de nunca jamás. Una lotería invertida. El Cáucaso es un polvorín. El señor matanzas necesita crudo. Los puristas fuman puros. Nada tiene que ver con el dinero. Seamos serios. Bush finge un orgasmo en la CNN. La tierra se calienta. Pero el mundo tiene frío.

24/8/08

Poemo

Me asomé a la balcona
y contemplé la ciela
poblada por los estrellos.
Sentí fría en mi caro
me froté los monos
y me puse la abriga
y pensé: qué ideo,
qué ideo tan negro.
Diosa mía, exclamé:
qué oscuro es el nocho
y qué solo mi almo
perdido entre las vientas
y entre las fuegas,
entre los rejos.
El vido nos traiciona,
mi cabezo se pierde,
qué triste el aventuro
de vivir. Y estuvo a punto
de tirarme a la vacía...
Qué poemo.
Y con lágrimas en las ojas
me metí en el camo.
A ver, pensé, si las sueñas
o los fantasmos
me centran la pensamienta
y olvido que la munda
no es como la vemos
y que todo es un farso
y que el vido es el muerto,
un tragedio.
Tras toda, nado.
Vivir. Morir:
qué mierdo.

Lizania, el mundo real poético de Jesús Lizano.



16/8/08

Fotosíntesis

La pescadera empuñó el cuchillo. Miró de reojo a Txak y cortó en trozos la ventresca. Dijo que si queríamos meternos las sobras en los zapatos. Pasaban fácilmente como suela.
Txak sostuvo una estúpida sonrisa durante unos segundos. Miró a la pescadera con grotesca dulzura y ésta se mordió los labios más bien enchufada al corte rápido. Después entró en una especie de cámara frigorífica. Mientras esperábamos, el japonés que estaba al lado sacó un fajo de billetes. Los contó despacito y dijo algo impreciso cuando volvió la pescadera. 20 kilos de atún, señor Hirosake. Gracias.
Txak puso las manos en el hielo. Sereno y desubicado. Alzó el brazo para recoger la bolsa. Le pareció una pieza estupenda. La pescadera le devolvió el cambio con otra sonrisa.
En casa Txak abrió la bolsa. Puso el horno a calentar. 200 grados. Se preparó un punto de speed. Abrió una botella de vino blanco. Cortó dos limones. Buscó la ventresca. Y sólo encontró hojas.

12/8/08

Stop Mobbing


Señor Maneco

10/8/08

No me cae bien

Amor siamés

7/8/08

Pelos y señales

Tenía debilidad por las peluqueras. A pesar de esa especie de atracción natural hacia este gremio, se cortaba el pelo un par de veces al año.
De pequeño su madre lo llevaba a una peluquería donde solo trabajaban mujeres. Recordaba el olor a laca, las manos hábiles y menudas de la peluquera, el tamaño de sus pechos con forma de limón, su aliento dulzón, el ritmo desconcertante de las tijeras. Después vino la conocida película francesa y pudo comprobar que ese recuerdo acompaña a muchos niños durante toda su vida. Le fascinaba la idea de enamorarse alguna vez de una peluquera. Estaba dispuesto a barrer cada día el suelo, comprar revistas de prensa rosa para los que esperaban su turno o aprobar la transformación que el cliente se llevaba a casa. Con el tiempo se convirtió en un experto en lavar cabezas. Tanta fue su dedicación al trabajo que se quedó prematuramente calvo. Para solventar ese detalle, creó la primera empresa de abrillantadores craneoencefálicos a domicilio. Mandó a cientos de peluqueras al paro. El masaje capilar es ya historia pelada.

14/7/08

Entierro de una sinopsis

Fotografía de Silvia Nieto













Julián Grau vive retirado en un pequeño estudio de la calle Bartrina, en un edificio que habitan 1200 personas. Con su amigo José de la Colina comparte una experiencia: para ellos sólo hay Ex-paña.
Fernando es un tipo que sueña al costado de la literatura. Está obsesionado con la obra del poeta republicano Roberto Forlán, desde que su abuelo le contara que coincidió con él como preso en la construcción del pantano de Rialb. Tras contactar con una editorial que publicó algunos libros del poeta desaparecido, Fernando descubre el paradero del escritor y su verdadero nombre. Le escribe una carta. Mientras anota la dirección se da cuenta de que tiempo atrás repartió ese barrio. Reconoce la inmensidad del edificio. Incluso recuerda la cara llena de rutina de Julián Grau o Roberto Forlán, los giros que le llegaban desde el otro lado del océano. Hace días que el buzón espera.

7/7/08

Más allá del jardín

Óleo de Diego Mille Notario
¿Es la identidad lo que otros nos atribuyen? Tal vez sea falso, si no concebimos el yo en abstracto y el tú interlocutor no alcanza a ver una perspectiva r-e-a-l sobre una obra de arte.
Este cuadro se llama El jardín de los delirios,
óleo sobre lienzo de inquietante imaginación plástica, con una combinación fulgurante de los colores primarios, destacan el blanco que es luz en movimiento y el rosa apasionado.
Diego Mille, colorprimario.blogspot.com, poeta visual y literario, representa aquí esa fuente de imaginación que puede ser el delirio.
En el jardín hay ojos sensibles a la oscuridad, pedazos de tierra expandida, esferas transparentes que sienten la fragilidad del polvo cósmico, una casa flotante con una sola ventana, una mujer subida en el tejado que mira la galaxia del sombrero, un pañuelo de mil pliegues, un puente al conocimiento indefinido. Y debajo el mar, como un gas que se extiende en el horizonte y se mira en trozos de un espejo roto. Todo ese espacio caótico traza un recorrido que va mas allá del jardín, de la oscuridad a la claridad, destapando el yo interior de ese otro mientras cae una incógnita maravillosa.

1/7/08

Hablamos del asunto

Mientras la Europa del desarrollo in-sostenible
avanza en materia de alarma social
atestando los medios de in-comunicación
de crisis financiera, energética o in-migratoria,
el consumo de productos de lujo aumenta
en un 15% con respecto al año anterior.
Hablamos de Valentino, Rolls Royce, La Moraleja
o Perrier-Jouet (12 botellas= 50.000 euros)
Necesitamos pensar por nosotros mismos. Las consecuencias
no las pagamos todos.
No te divierte lo que lees. No es la intención,
jódete unos instantes o sal del blog.
LPR dijo eso de La solución es una cámara de gas
con los políticos adentro. Suena a justicia salvaje, viva, literaria.
Algo pasa. La rebeldía ilustrada no es efectiva
en estos momentos. Alivia la brecha
pero jode muchísimo a la realidad práctica.
¿Pero cuál es el pecado de los pobres?
Maldita sea, seamos felices sin ambages
porque estamos construyendo un mundo
escrupulosamente cruel.

23/6/08

Cocaína zine

Pulsa sobre la imagen



















Hace unos meses me invitaron a colaborar en un nuevo fanzine mexicano sobre realismo sucio o algo así. Uno de tantos, supongo, desesperado, maldito y humilde que nace en los bajos fondos del DF. Agradezco a Israel Chávez, elsobacodemihermana.blogspot.com, su incendiaria propuesta a la violencia creativa o literaria. El veneno que la abyecta realidad neoliberal merece. De momento cuelgo la portada del número 1. Ni tiene desperdicio ni deja títere con cabeza

21/6/08

Interminable















El libro total es tu cuerpo. Y para todas
las leyes del ciclo,
aplica las variaciones del nombre.
Vuelve a los mismos materiales
22 letras + un punto + un espacio + una coma.
Como esa vez que regresas
a una biblioteca desconocida
donde una serpiente se muerde la cola.

II

Caótica musa de vida. Renacen los sexos,
figuración abierta, semántica del deseo
senos suspensivos, medias con tinta,
secretas despedidas, voluptuosidad
ilimitada.

III

Subes en la parada de un labio
bajas lentamente hacia una nube
de pezones mamantis
servidos en una bolsa
de incertidumbre al vacío.

IV

Apoya el boca a boca. Aprueba el curso
de liberación humana. La noche es cíclica
la imagen retornable. El lenguaje
ensaya combinaciones narra conflictos
se posiciona
muta suave
cuela incorrecciones
esculpe curvas
refuerza el placer.

V

Para un masaje cardíaco
inyéctese dopamina.

18/6/08

El viaje

He soñado lunas afiladas. En la noche
sátrapa de Barcelona. Escribiendo lo que no se entiende
para un divorcio de contrarios. Nada de eso importa
a los poetas que se dan lociones de cursilería y
no dejan salir el aire comprimido.
Mientras creo pistas. Sin dejar huella
las frases escapan por la ventana
domesticando el rito. O la mosca mimética.
Mis nervios duros quieren ser nieve
desaparecer en la realidad
en un estado subterráneo en un contacto de cables. La televisión anuncia
la conquista submarina. Ni rastro
de como llegar a la Atlántida. Pregunto
por Platón en la taberna. Me dicen que ha salido
de la cárcel. Trabaja de acomodador
en un cuarto frío. Parece un oficio impertinente
nada despreciable. Discrepo impreciso
las ideas vienen primero. Después van.
Pongo el esqueleto en la silla. Sé que no hay
amor, dinero, proporciones, desafíos.
Sólo un teclado arrebatador.
Donde mi sueño se vuelve meridiano
recorrriendo surcos
de soledad combustible. En la no ficción
mi viaje sigue
ávido de carreteras secundarias
barato y extraordinario.

14/6/08

Mano de santo

Fotografía de Óliver Ojeda

Empecé a robar carteras a los 12 años. Aprendí el oficio en la calle. Fue mi hermana mi mejor escuela y la única que pasados los años puede vivir de este difícil arte. Pertenecía a una respetada familia de delincuentes con una imagen social más propia de oficinistas que de ladrones de la calle. A decir verdad, no se me puede considerar una persona de moral intachable, pero en su defecto diré que cuando la presa está cerca solo queda el botín, por muy insignificante y miserable que sea. A fin de cuentas, lo útil o verdaderamente excitante es salir intacto del riesgo.

Me llamo José Márquez Ríos. Ese nombre solo figura en mis documentos oficiales, porque todo el mundo me conoce como Pepe Rus. Se puede decir que Pepe es una forma cercana y simpática de llamar a alguien que sabe perfectamente que nada es lo que parece.
La gente piensa que el carterista actúa principalmente en zonas muy concurridas. Primer desacierto. El carterista se mueve mucho mejor en los lugares donde la gente no está apelotonada, prefiere sitios en los que la víctima no está en un estado permanente de alerta. Por ejemplo en las tiendas, donde anda distraída mirando percheros y suele estar más relajada al comprobar que el establecimiento está custodiado por un guardia de seguridad. En esos segundos la víctima se olvida del mundo y hay que aprovechar ese estado de éxtasis para abrirle el bolso con un gesto preciso e invisible.
Las mujeres a menudo llevan el bolso en el brazo derecho. De tal manera que tienen dos planos, uno frontal que les indica la dirección y otro picado en el que solo ven sus pies y el ritmo de sus pasos. El bolso no está al alcance de su vista, así que hay que aproximarse, abrir la cremallera y con dos dedos extraer el monedero con un movimiento vertical y endiablado.
Suelo robarle la cartera a un ejecutivo en el metro, con eso de que no prestan atención a su cintura. Lo difícil es abrirle el bolsillo de la americana. Después viene la obligación. Ya se sabe, un choque deliberado más un saludo en forma de disculpa.
Me encuentro muy agusto en los supermercados. Esa sensación de robarle la cartera a alguien y encontrarlo apuradísimo en la cola, justo cuando la cajera dice en voz alta la cifra de la cuenta. He salido de la cárcel y sigo en esto. No sé hacer otra cosa. No puedo dejarlo. No formo parte de una banda violenta, ni siquiera sé lo que es pelearme con alguien. Soy lo que llaman un carterista sin faca. Tiempo atrás fui un reconocido activista del oficio, era algo más que una forma de ganarme la vida. Creía en la libertad como medio de acción, en las zonas autónomas. Me revelaba contra el consenso y acaso los que quieren decidir nuestro futuro, prescindiendo de las viejas costumbres, categóricos en derechos y obligaciones. Será que no aprietan las leyes de la calle. Hoy, he vuelto a robar.

12/6/08

El espíritu de los sin nombre

Miro atrás, hermano
permanezco vigilante
en un contexto que me disparaba
balas perdidas
sin metáforas ni chalecos protectores
amputándome
la suerte del destino.

Miro atrás, hermano
los ojos se me llenan de lágrimas
tengo que tragarme este nudo ciego
agarrame con rabia al sentimiento
que muta en un simple verbo.

La muerte pasajera, hermano
sin dudas, sin preguntas,
me ha hecho fuerte. Más blanco que oscuro.
Busco, persigo la paz en la cantera
en el desierto asfaltado
que roba a la tierra
el corazón de carne y piedra.

A veces una imagen me estrangula
viene en la noche física
poseida por mil demonios
actúa en la noche psicológica
agonizante,
reinventando la herida.

Y en el plano-secuencia:
un muñeco de trapo
duerme junto a mi cama,
una corporeidad mortal
quiere decir algo más que vida
pero no puede alzar la voz,
deshilachado por las costuras,
grita en esta desesperación y
estrella la distancia de la historia
contra un final feliz.

Pero tú te has ido, hermano
me dejaste una sonrisa dobladita,
una lección inmune
que guardo en esta memoria
incansable.

7/6/08

La estampa caníbal

La blogosfera es un arma de doble filo.
Por primera vez en el mundo
los escritores superan en número a los lectores.

3/6/08

Un sentido entre las piernas

















A se ha puesto a recordar esas nalgas
en esta habitación confortable
y luminosa
donde todo se mueve.

La nostalgia de un trasero precioso
que cruza un paso de cebras
te hará enloquecer
como una señal de prohibición
que prohibe abrazar una calle sin-sentido.

A recorre el trazado del Eixample y sigue
como sonámbulo
las curvas del sexo
que camina con-sentido.

La noche se acerca
con una erección febril
late en estampida
formando apariciones
discontinuas.

De repente su memoria
concomitante
ha maquinado una vibración
ex-positiva
de gozo común.

En la escena se suceden
fotogramas entre párpados
que reivindican el placer
más allá de la mesura.

Como se apuran
estos días
en los que manchar las sábanas
o lavar el recuerdo
sólo es morir repetidamente
como finalmente
muere el amor.

25/5/08

Adivina y avanza

Fotografía de Silvia Nieto














En cualquier forma, los tiempos cambian:
los acumuladores coleccionan nubes,
los desesperados apresan charcas.

Hay quienes buscan lo imposible
porque lo posible ya les viene dado.
La gota cae en un vaso de chupito,
se derrama con ilusión
sin que calme esta sed desaforada.

Jugamos a ser felices;
piedra, papel, tijera.
La piedra contra las olas,
el papel mojado,
las tijeras se hunden en la piel.
¿Crees que la verdad se inventa?

Me importa un carajo el naufragio revolucionario,
el acuario en la oficina,
los pantanos del pasado,
la corbata con peces de colores
o el yate del presidente.

La utopía
se conquista
con extrema libertad
en porciones de combate
aisladas
de tanto romper aguas.

No hay truco, trampa, cartón o medida.
Alguien lo dijo mucho antes;
la vida vale vida.

20/5/08

Mesa para dos

He visto la poesía

en un pincho de chistorra
tatuado en la pantorrilla de una mujer
que come diariamente en el restaurante.

En el prestigioso cardiólogo
que pide indefectiblemente una Tamborrada
y paga naturalmente con una lechuga.

La veo en el oficinista gris
que se hurga los dientes con un palillo espacio-dental
y piensa en Clint Eastwood masticando tabaco.

La veo en los ojos rasgados del friegaplatos,
en el sudor amarillo que tiñe su rostro contrariado.

Está en las botellas que chocan con más botellas,
en la música progresiva de la máquina de café,
en el hielo que pierde su compostura
y acaso se vuelve del revés.

Sé que la poesía está fuera y está dentro,
que debe ser compartida
en exceso
como la comida que se tira.

Entonces si somos materia orgánica
con fecha de caducidad,
quiero mirar al exterior,
brindar a contratiempo,
comerme los versos sobrantes
y esputar
lo que tiene que ver con la vida
de los demás.

12/5/08

El infierno absorbe calor

El conflicto social no tiene límites.
Las imágenes de la sospecha
atrapadas en la geometría del capital,
viven, por ejemplo
a los pies de la Sagrada Familia.

En la mendiga de luto
la edad de la inocencia es una mentira.
Los turistas japoneses, italianos, polacos...
juegan con la distancia focal,
momifican un templo construido con la fe del dinero,
obvian el hambre de la calle.

Dos policías limpian la zona de indeseables.
Una señora masajea una hamburguesa en el chiringuito
y la ofrece caritativamente a su perro llorón.
¡Oh Gaudí, atropellado por los versos del poeta,
financiado por negreros solidarios con el arte!

Cuando los fieles suban al cielo,
el aire barra las impurezas,
el justo perpetúe la limosna,
o el poder escupa su sangre:
El hombre seguirá olvidando los sueños de libertad
pero la memoria prevalecerá sobre el olvido.

6/5/08

Mientras cae la tarde

Fotografía de Óliver Ojeda



















Un hombre sacude con fuerza a una mujer,
los vecinos comen mientras se anuncia la tragedia en el telediario.
Una mujer instalada en el charco del poder
visita la escalera precintada.
Habla por un micro. Aporta sensibilidad pública.

Nada interrumpe la digestión de la comunidad,
y así como la mierda flota en el inodoro
las leyes se aprueban en el aperitivo de la sala de juntas
entre brindis de agua con gas
y boconadas de aire neo-liberal.

El silencio chorrea por el patio interior,
habita en la telaraña que une a los inquilinos
como el rictus que precede a una llamada telefónica.
Las palabras que el amor entierra
contestan aletargadas cuando cae la tarde.

Las ilusiones podridas,
la guerra de los géneros,
la orden del móvil,
ahora aquí, después golpea:
la invención del crimen
o el azúcar con escalofríos
parecen condenados a vivir largamente.

5/5/08

Conciencia en el escaparate

Fotografía de Silvia Nieto













Sólo hay opinión pública conservadora,
las otras opiniones son opinadas por ésta como marginales,
entre otros, su trabajo es ése,
delimitar lo marginal como lo anormal
y fabricar normalidad, mercado, partido, intereses,
guerras, poder personal, gustos y modas.

La opinión pública es la encargada de ocultar
el aumento de las desigualdades,
justificar la disminución del nivel de vida
por culpa de los inmigrantes,
la ampliación de la jornada laboral
para salvar la crisis del empresariado,
la falta de servicios sociales
para favorecer la competencia,
los fondos de pensiones para generar ahorro,
las tarjetas de crédito para aumentar sus compras,
la corrupción y el fraude generalizados
como casos aislados, localizados y punibles,
la guerra como preventiva y necesaria
y el toque de queda y el acojone de la población
como una medida de responsabilidad política
en pro del orden público insoslayable.

La opinión pública tiene el monopolio del significado
como Telefónica de las comunicaciones, Endesa de la electricidad
o Repsol del petróleo.

La opinión pública no es más que otro de los rostros
del de las mil caras,
la piel y la lengua
del Capital.

Poema Opinión Pública, Circo Sin Pan, de Antonio Orihuela.
La ciudad de las croquetas congeladas, Ediciones Baile del Sol, Tegueste Tenerife, Islas Canarias, 2006.

28/4/08

Acciones de una imagen nómada

Fotografía de Óliver Ojeda

Intelectuales y artistas marginales, migrantes laborales, gitanos, refugiados, los "sin techo", turistas, Rainbow Voyagers, seguidores de la cultura de la caravana, desleales a un "Proyecto Europeo", corsarios, piratas utópicos, virus, nómadas de un tiempo. En definitiva, todos nosotros, los que buscamos la transformación paradójica de pasiva en activa, los que huyen del fetichismo mercantil, los que contradicen una psique sin cuerpo, los enemigos del viejo Consenso, los que siguen las estrellas del desierto y habitan interzonas, oasis fortificados y escondidos en las rutas secretas de las caravanas, pedazos "liberados de jungla" y tierras baldías, áreas prohibidas, mercados negros y bazares underground: defensores de la zona autónoma temporal. TAZ.

Texto elaborado a partir del libro >t.a.z< (zona.autónoma.temporal.Hakin Bey, Editorial Anagal, Barcelona, 2005. Puedes adquirir el libro por 4 euros en bares, Traficantes.net y en distintas librerías anarquistas de Barcelona)

14/4/08

La habitación amarilla

Fotografía de Candela Moriana



















Las horas consumen despacio,
como una luz amurallada,
quiero morir así,
en el acto.
Mientras sonríes:
muerdes la almohada,
gimes,
y de placer sangran tus labios.

Me desprendo de las palabras
o las tenazas del miedo
que pesan como clavos.
Me vuelvo animal salvaje
que mastica tu carne
y te inventa a horcajadas
montado en el sueño
autónomo, temporal, secreto.

Escucho un pulmón entrecortado
que improvisa el ritmo de tu cuerpo.
Y ya vacío de sentimientos
y de urgencias,
con el semen en los dedos
y la música de lejos,
me duermo en la esquina
curva
de la habitación amarilla
donde el tiempo se fuga.

8/4/08

La puta y las palomas






Estaba sentado en un banco. Leía algunos poemas de Bolaño y sus perros románticos. Hacía tiempo antes de ir a una radio para una entrevista. El sol minaba los colores de la plaza mientras algunas palomas ensayaban posturas imposibles. Miré hacia el árbol donde se congregaban las palomas. Unos segundos después una masa diminuta de mierda se acoplaba en mis pantalones negros. Joder, maldito espíritu santo, grité desesperado. Nadie me oyó. Sentí rabia y al mismo tiempo envidié la falsa libertad de las palomas de la plaza de Goya.

Me cambié de banco y dejé que el sol me picara de lleno. Justo entonces pensé en los versos que acababa de leer:

"Caminaste como un mono infatigable entre los dioses
pues sabías -o tal vez no- que el Triunfo desplegaba
sus armas bajo la caverna de Platón: imágenes,
sombras sin sustancia, soberanía del vacío. Tú querías
alcanzar el árbol y el pájaro, los restos
de una pobre fiesta al aire libre, la tierra yerma
regada con sangre, el escenario del crimen donde pacen
las estatuas de los fotógrafos y de los policías, y la pugnaz
vida
a la intemperie. ¡Ah, la pugnaz vida a la intemperie!


Cuando terminé de leer el poema, una mujer de unos cuarenta años se sentaba en el banco de al lado.
Enseguida deduje que era una prostituta. Me miraba con atrevimiento y desgana. Seguí inmerso en la lectura de estos poemas narrativos, coloquiales e irreverentes.
Dejé de leer. Me apetecía hablar con alguien. Dije algo impreciso sobre las palomas. La prostituta se rio. Apuntó que había un lorito en el grupo que disputaba la comida a las palomas. Pude oir su voz, quebrada y marginal. Después me preguntó qué leía. Le pasé el libro. Lo observó y me lo devolvió al instante. Me explicó que una vez mandó un poema en prosa a un concurso y le respondieron diciéndole que para verlo publicado tendría que comprar el libro. Me impresionó su comentario. También su delgadez de cristal, esa ingenuidad sin escamas, el cigarro incombustible y su mirada libertina.
Llevo diez años haciendo la calle, me dijo sin que le preguntara nada. Evité hablar de ello y seguí haciendo comentarios triviales y necesarios. Incluso hice un chiste. Miré el reloj. Le di un chicle de menta y me despedí. Cuidate, le dije. Igualmente, me respondió. Un ligero escalofrío me pinchó los nervios, una paloma bailaba torpemente en el suelo.


3/4/08

El soplo alucinado

Fotografía de Silvia Nieto













Me equivoqué:
las flores sólo viajan por alegría.
En ella vive el fuego,
y luego en discreta conclusión,
vendrá la lluvia.

Tal vez, de tanto,
su dulce fuga,
quisiera ser un soplo,
y decir sin palabras,
a veces desnudas,
adheridas de frío sol,
maleadas.

Qué imagino o recuerdo,
esferas de colores,
qué cuestiono lo inmóvil,
si se marcha incontrolable,
feliz, sonríe alucinado.

2/4/08

120 Mb de memoria histórica

Fotografía de Candela Moriana













Ella estuvo allí,
voló en un burro aterciopelado
que calzaba botas de siete leguas.
Ella estuvo allí,
distinguió la rabieta infantil,
anduvo por una vereda de serpientes,
y puso los pies sobre la tierra.
Ella estuvo allí,
esperó sentada una respuesta,
sin saber qué significaban,
las olas de metralla,
las rayas uniformadas,
o el invierno de camuflaje.
Ella estuvo allí,
acogida en un huerto gris,
de ráfagas y cristales.

30/3/08

Las palabras giran al sur

Fotografía de Candela Moriana













El norte absorbe las paredes blancas,
donde se miran los perros trasnochados que no vuelan,
y descubren que ya no son el sur,
ni el sol es un desierto con fiesta.

Arde la lucha de los olvidados,
en la esperanza de un mundo mejor,
agota la invención en paro de los viejos chacales,
en una moneda con cara D,
se sabe lo que el sur esconde atrapado,
en la punta canalla del deseo,
en un mensaje con muchos garabatos.

Quieres un poema con levadura etílica,
no lo tendrás.
Quieres un espantapájaros en coche fúnebre,
tendrás un mercedes Clase A.
Quieres una sonrisa velada,
consulta el libro de reclamaciones.

24/3/08

Duelo de masa verbal

Fotografía de Candela Moriana












La historia literaria convierte en verdad algunas mentiras históricas,
afortunadamente libres.
Una ley de evolución que deviene en selección y memoria,
sin duda, el pasadizo de la muerte nos persigue,
hasta la obviedad y el encefalograma desapasionado.
Las palabras se disipan entre subtramas de vagos recuerdos,
inacabados.
Desmiento cierto odio por la metaliteratura:
Los existencialistas son feos y tristes sin descanso,
acaso el hombre en su soliloquio no juega con el abismo.
El semáforo se pone verde,
me indica un camino incierto, un pasaje secreto.
Tengo la sensación de esconder inútilmente las ideas,
de lecturas reinventadas,
en la habitación de un campo lejano y amargo,
en la habitación de una ciudad nerviosa y obscena,
como si las sombras del sol fueran muy baratas,
y las farolas fuesen el equipo que mide a un iluminador.

II

En casa de Feliciana Ciénagas,
maté 120 moscas en una hora.
Una por una. Insignificantes.
Rebeldes y golosas,
como el paso de una historia feliz que cae en lo vulgar.
En el recuento de las víctimas,
me sentí súbitamente acolchado,
como un hojeador que sabe mirar,
y asume resignado la contradicción,
que vive indeleble,
y lo prepara para un ejercicio sin aditivos.

13/3/08

Mecánica del sueño

Fotografía de Candela Moriana













En el subterráneo,
como un accidente en el espacio,
el fuego repta sobre las vías,
despliega su apéndice en el cenicero,
y recorre las líneas de fuga
que a su paso inventa la ciudad.
Este elemento habita en las piedras
que sostienen el huevo de la caldera.
Por la noche descansa cual mineral,
mete los pies en agua ennegrecida,
y despide el día con una dosis de humo.
Ha llegado de lejos una extraño gusano blanco
que toca a la intemperie el acordeón:
Come aire enlatado,
huele a tierra mojada,
y habla mucho de Dios,
el supremo que jode a los vivos,
porque esencialmente son imperfectos.
Explica que el Estado es un invento,
orquestado en la luz de un patíbulo.
Ahora que lo pienso angustiado,
uno de los objetivos de este mundo,
se reduce a que ese gusano insolente,
toque para mí en la azotea de un edificio cualquiera,
de una ciudad cualquiera, de un país cualquiera,
bajo un cielo raso,
y con el viento moviendo la ropa
que descansa en los tendederos.

9/3/08

La revolución de los esclavos

Fotografía de Óliver Ojeda













Somos el principio de la excusa,
Gritaremos al capital:
El pensamiento libertario no muda de piel.
¿Si pagas más es por qué quieres?
¿La información es lo primero?
¿Eres lo que escribes?
¿Te gusta conducir?
¿Para todo lo demás Mastercard?
¿Aún no eres socio de Ing Direct?
¿Siempre Cocaína?
Su cáncer a plazos. Gracias.
Hipotécate con canas,
quememos los impuestos.
Discrepa,
y por estar ya jodemos la paciencia.
En dirección contraria,
vamos,
sí tenemos sentido,
desobedientes,
porque comen en salones de inanición:
¿Conciencia sin suciedad?
¿Experiencia sin movimientos sociales?
Somos los nuevos esclavos de la historia.

7/3/08

Cuando tiré mis tripas al mar

Fotografía de Óliver Ojeda













Si quiero escribir con el hígado,
tendré que vigilar el corazón.
No huele a nada la sangre ni sugiere dolor,
cómo vive una rama en el agua,
cómo guardo las cicatrices en el cajón.
No escupiré sobre jirones de nadie,
pero si quiero escribir con el hígado,
si un frigorífico eructa a medianoche,
si el BSCH me provoca con descrédito,
si fumo marihuana en el despacho de un juez,
si quiero matar a un sapo alucinógeno,
será que mis tripas hablan desde el interior,
sobre la mar un ministerio de promesas,
un rastro de babas,
un silencio con bruma,
papeles intactos, manifestaciones, movimientos viscerales,
pero si quiero escribir con el hígado,
tendré que matar el recuerdo,
hundirlo en aceite de girasol.

II

Ayer vomité sobre la tumba del poeta,
recité en voz alta mis versos con un tenedor en la mano;
los diplomáticos han comprado el siroco,
sintonizan un concierto de guerrra y desafíos,
maldito salesman cosmopolita,
cotiza en bolsa la guadaña hipnótica y solitaria,
los deshechos de la literatura.

29/2/08

Cuaderno de anatomía delirante

Fotografía de Oliver Ojeda




















La gente construye su propia vida. Y en ese espacio desparramado se encuentran historias que no sabemos cómo pueden coincidir. Así fue como llegó a mis manos un cuaderno rojo que ahora guardo bajo llave. Lo encontré encima de un buzón en el 8 de
Estruc. A veces nos damos cuenta de que resulta absurdo buscar la verdad. Transcribo vagamente la lista de presuntos autores.


1. Soy cartero con patines y se me acusa de perder un reembolso valorado en 600 euros en el día de
Sant Jordi. Fui asaltado por un portero de uniforme azul cuya pistola de agua disparaba rosas. Sucedió en el número 84 de la Avenida General Mitre.

2. Desde hace dos años conduzco el tren número 0-2089 de la línea 4. En las 16000 horas al año que paso bajo tierra me he convertido en un experto en murciélagos. Hace cosa de un año, aproveché una avería en el subterrráneo para cazar un ejemplar único denominado Nyctalus lasiopterus. Se trata de la especie de mayor tamaño de Europa, un bicho que puede alcanzar hasta medio metro de envergadura. Logré llevarlo a casa. A los 15 días fui detenido porque no sabía que era una especie protegida. Mi intención era innovar y proponerlo como futuro animal de compañía. Me siento desolado y a pesar del percance no quiero cambiar de trabajo.

3. LLevo 15 años vendiendo lotería. Empecé moviéndome por los bares y ahora solo vendo en casas de lenocinios. Conozco todos los garitos que hay desde Barcelona hasta Lleida. Gano más dinero que cualquier oficinista de cuarenta años. Soy feliz con mi trabajo y no necesito que ningún moralista afrancesado me diga lo que tengo que hacer. Un saludo a todos los camioneros.

4. Me llamo Marga y soy gogó. A pesar de lo que se dice, yo no me prostituyo. Soy una persona normal, es decir, bebo agua del grifo, acudo a misa una vez al mes, compro en el Media Mark, me meto el dedo en la nariz en los semáforos (jeje), desayuno de pie, etcétera. Bueno, pues eso, un beso a todos y a los que son guapos un achuchón. Ah, se me olvidaba, mi número completo es el 654268260.


5. El oficio de buzo mariscador se transmite de padres a hijos. Uno se engancha al flote y al trabajo manual en profundidad. No me asusta el Mal de Presión, ya que para mí el riesgo está en el suelo firme. Durante años se nos ha tachado de vagos por nuestra evidente adicción a la ingravidez. Ahora estoy retirado y soy famoso no por la exclusividad de mi trabajo, sino porque Teresa y yo hemos tenido un sirenito justo al año de casados, con cara de angelito y cola de pescado. El padrino ha sido Tonino Caratone.

6. Trabajo en una empresa de rotulación. Mi función consiste en insertar el logotipo del copyright en todos los artículos que se precien. No es un puesto fácil, mi trabajo no resulta monótono en absoluto. Me he convertido en el tatuador más reconocido de todos los derechos de autor.

7. Soy ratero desde hace 45 años. Me encargo de preparar el veneno que les será administrado a las ratas de laboratorio. Presido la sociedad científica de expertos envenenadores. También fabrico cinturones plastificados con piel de rata blanca. A pesar de lo que puedan pensar, soy un hombre escrupulosamente optimista.

8. Trabajo como sexador de polluelos. Pueden buscar en internet y encontrar mi profesión como una de las más raras que existen. Ciertamente me parce ridículo que no se enseñe en las escuelas el misterio del huevo y la gallina. Todos sabemos que las gallinas llueven del cielo y se asan en el infierno. De ahí el caldo de gallina, que no es otra cosa que el fluido que suelta una gallina cuando es arrojada desde una nube. En fin, que hay que explicarlo todo y a mi me gustan mucho los supuestos. Tengo que decir que lo que se me da realmente bien es separar los pollos de las futuras gallinas. Solo me equivoqué una vez y fue a causa del termostato, pues una de las gallinas se convirtió en pollo frito.

9. Me llamo Michael Collins. De mí se ha hablado mucho, tanto en películas como en los bares de toda la Commenwalth. Puedo ser astronauta, político, clarinetista y fantasma al mismo tiempo. Y es que todos buscamos la suerte y yo de eso sé más que nadie. Soy inspector de dados, es decir, me encargo de revisar los dados que se usan en los casinos para ver si tienen ángulos desproporcionados o esquinas irregulares. Mi amistad con los estafadores salta a la vista. Pero no piensen mal, no seré quien incurra en la ilegalidad de traicionar las leyes del azar. Hagan su apuesta señores. Soy un tipo de seis números.

10. Me llamo Ana y tengo 44 años. Cuando alguien me pregunta la edad me llevo la mano a la cara. Soy modelo de manos. Mi mano vale tanto como la hipoteca de tu casa. He trabajado para campañas de publicidad de joyas, adornos, relojes, cremas, manicura, etcétera. No sería nada particular si no fuese porque soy manca desde los 11 años. Aprovecho los recursos al máximo y hoy por hoy mi mano vale por dos.

26/2/08

Mi ego inflamado.













Oigo a mi yo palpitar indoloro,
siento que el magma puede estallar,
abatido y humano, delicado y abismal.
Soy un lunes en mitad de la noche,
parapetado en el suelo de la ciudad.
Yo rompo todos los obstáculos,
soy como un cuento sin final.
Y mi alma baja a los infiernos,
bate la conciencia a la comodidad.
Yo sin ti muero impaciente,
síndrome rampante, informe desigual.
Con el nombre, en el sexo, por el juego,
mi ego inflamado o la única cosa que no puedes comprar.

12/2/08

El Acto















Este libro es el recorrido vital de un hombre que toma
conciencia de su naturaleza y de su lugar en el mundo.

El ser humano no para, la voluntad permanece vigilante y
atiende a una acción social que desemboca en el acto mismo
de la creación.

El poeta lucha contra toda forma de opresión. combate en la
batalla del hombre por el hombre y desafía la prisión de su
pensamiento por los dogmas religiosos, filosóficos y morales.

Y este libro, ante todo, es la obra de un poeta. Una obra
conceptual, unitaria y circular. Escrita con un lenguaje fuerte
y exacto, y dotada de un estilo único e inclasificable.

El autor avisa del nacimiento de un acto: un acto que se
presenta agazapado, entusiasta, cíclico. Los poemas destilan
una fuerza poco común aunque a la vez cercana y un mensaje
que viaja de lo personal a lo universal, de lo universal a lo
personal...

"Donde se separan las conciencias, se divide la humanidad".
Son los versos de un poeta que conmueve y cuestiona; de un
creador que, impulsado por la potencia original, transmite
y comparte un insólito manifiesto existencial.

Contacta con el autor AQUI

5/1/08

Historia de un brujo desalmado

Juan Steiner me relató una historia apócrifa que al lector puede resultarle confusa. Ya se sabe que el mito registra la huella de lo que no fue y que muchos lumbreras alucinados hacen del pasado un sistema reaccionario de esclavización por naturaleza. Juan Steiner no responde a este perfil, nunca hincó los dientes en el cuello de nadie y pocas veces sostuvo la flama de los poderosos. Según Steiner, la lectura de una inscripción en la iglesia de Santa Úrsula en Colonia lo llevó tras la pista del visionario alemán Hermann Joseph de Steinfeld. Este beato se embarcó en una expedición rumbo a América Latina y allí intentó poner en pie la leyenda de las once mil vírgenes. Como mecanismo de disidencia, muchas indias trenzaron sus melenas formando una tela de araña inflamable, negándose así a la consumación espiritual del expolio. La fe en su crueldad infinita hizo de Steinfield un fabulador sanguinario y también un impostor de poca monta. La historia está llena de brujos sin alma. El día de la hispanidad me pela los huevos.