18/6/08

El viaje

He soñado lunas afiladas. En la noche
sátrapa de Barcelona. Escribiendo lo que no se entiende
para un divorcio de contrarios. Nada de eso importa
a los poetas que se dan lociones de cursilería y
no dejan salir el aire comprimido.
Mientras creo pistas. Sin dejar huella
las frases escapan por la ventana
domesticando el rito. O la mosca mimética.
Mis nervios duros quieren ser nieve
desaparecer en la realidad
en un estado subterráneo en un contacto de cables. La televisión anuncia
la conquista submarina. Ni rastro
de como llegar a la Atlántida. Pregunto
por Platón en la taberna. Me dicen que ha salido
de la cárcel. Trabaja de acomodador
en un cuarto frío. Parece un oficio impertinente
nada despreciable. Discrepo impreciso
las ideas vienen primero. Después van.
Pongo el esqueleto en la silla. Sé que no hay
amor, dinero, proporciones, desafíos.
Sólo un teclado arrebatador.
Donde mi sueño se vuelve meridiano
recorrriendo surcos
de soledad combustible. En la no ficción
mi viaje sigue
ávido de carreteras secundarias
barato y extraordinario.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

un viaje atravesado por el exterior que muestra la vulnerabilidad del ser humano, un lujo dispuesto para pocos…un abrazo Pedro

LOOLA dijo...

La "no ficción" de sobra sabemos que es una dimensión aparte. A simple vista es solo un telcado pero permite crear historias estupendas, cuentos de brujas, desnudos mentales...

Un besote brujo!

PD: no sé cómo has llegado, pero gracias por pasarte. Espero que vuelvas.

el sobaco de mi hermana dijo...

ora, ora carnal, pues ya esta a punto de terminarse en fanzine, he colocado los textos que me enviaste pero necesito una pequeña semblanza tuya.

sale, ojalá puedas enviarmela lo más rápido que puedas.

te paso mi correo: mekagoen_dios@yahoo.com.mx

sale,
israel

Maria Coca dijo...

Viajar para respirar. Observar y regresar sin volver del todo. Eso es lo principal.

Besos desde mi orilla.