16/5/09

Libro de familia

El sacerdote
pronunció
el nombre de los novios
y ellos dijeron sí quiero
a un matrimonio
blanco
sobre negro.

4 comentarios:

colorprimario dijo...

Y uno nunca sabe muy bien que hay tras esos matrimonios católicos, esa anacrónica concepción de una realidad pasajera parece casi una invitación al desastre. El color negro, por más que le pesara a Malcom X, nos induce a los occidentales a pensar en cosas como la fatalidad o la muerte. Y así van ellas, las novias, todas de blanco, casi se diría que están asumiendo la responsabilidad moral de todo lo que ha de sucederles, como si el bien conyugal fuera sólo cosa suya.

Sigue sospechando
siempre nos quedará la verdad
que ya sabemos.

Saludos.

D.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Los papeles que juran amor enterno, siempre acaban siendo papeles mojados. El amor no declara delante de un cuervo, sino mirando a los ojos de verdad. A pulmón...

Saludos!

Javier Belinchón dijo...

Como se suele decir, el matrimonio es el primer paso para el divorcio y, añado, para la inclusión de la falsedad y la obligación en el amor. Si quieres a alguien mejor no casarse con esa persona.

Un saludo.

Maria Coca dijo...

Y después llegaron las tonalidades grises y con ellas el No Quiero.

Besos