5/5/09

Reflejos urbanos












¿Estás bien? dijo una voz
¡Cuando te vayas cierra la puerta
y apaga las luces de la entrada! dijo la otra
Hace días que te sigue
parece más importante que la prudencia
viene, te habla, te llega a primera vista
como un destello de revelación
como un rayo que refleja luces siderales
como un tren ambulante. Por eso mismo
deberías (re)conocerlo
estás pero no eres sino metanada
admitámoslo urgentemente
¿Quién valora ese enfrentamiento con la realidad?
¿Cuánta gente habla sola por las calles?

5 comentarios:

alfaro dijo...

"¿Estás bien?, dijo una voz..."
y otra voz se sonrió sin decir nada.

Gracias por tu visita a mi ciudad y por el comentario que has dejado allí.

Saludos.

Javier Belinchón dijo...

Y no solo los que hablan solos por las calles, sino los que lo hacen resguardados tras las paredes de su piso, de su aparente normalidad...

Un saludo.

colorprimario dijo...

Sí, me identifico más con los segundos que cita Belinchón, soy de esos que lo hacen a escondidas... Pero como lo de estar bien sólo se sabe a medias, pues eso. Ni me preocupo. ¿El poema? Increible. Toda la carne al asador, amigo...

Abrazos.

D.

Maria Coca dijo...

La realidad siempre nos acecha al otro lado de nosotros. Y nos consolamos hablando con quien imaginamos que somos.

Un abrazo.

Eme dijo...

Hay quien dice que por esto, por la cantidad de gente que habla sola por la calle, debería haber más manicomios -aunque esta palabra, en estos tiempos eufemísticos, no esté bien vista.

Yo creo que quizá debería haber más empatía y menos miedo a preguntar. "Perdona, ¿quieres hablar?".

Saluditos